Las garrapatas son pequeños parásitos externos (ectoparasitos) que pertenecen a la misma clase que las arañas. Son abundantes en el campo, en los bosques y mismo en los parques y jardines, y aparecen desde principios de la primavera hasta finales del otoño. Son hematófagos, lo que quiere decir que necesitan chupar la sangre de los animales (mamíferos, reptiles y pájaros) para vivir y reproducirse. En ocasiones, también pican a los humanos.
Se tratan de artrópodos cosmopolitas que pertenecen a la orden Ixódida. La mayor parte se encuentran distribuida en dos familias, Ixodidae o “carrachas duras” y Argasidae o “garrapatas blandas”, con una amplia variedad de especies. Los ixódidos son los más importantes desde el punto de vista médico y veterinario. Su color varía desde la rojiza, hasta la castaña oscura o la negra. Tienen también tamaños diferentes dependiendo de la especie, de la edad y del sexo, y de se comieron o no.
Existen mayor cantidad de especies en los climas cálidos y tibios mas el cambio climático, las modificaciones de los usos del suelo, el movimiento de las personas y animales, traen con ellos una mayor dispersión geográfica de las garrapatas, favoreciendo la emergencia y reemerxencia de las enfermedades transmitidas por estas. Además las nuevas rutas migratorias de las aves también contribuyó enormemente la este hecho.