Los principales documentos técnicos del Programa Gallego de Prevención y Control de la Tuberculosis son los que se presentan a continuación:
La evaluación del Programa Gallego de Prevención y Control de la Tuberculosis 2012-2015 pone de manifiesto que son muchos los logros alcanzados en nuestra comunidad en el campo de esta enfermedad, pero aún queda mucho que conseguir para que la tuberculosis deje de ser un problema de salud en Galicia. En este momento definimos nuevas estrategias e indicadores, para avanzar hacia la eliminación de la tuberculosis en nuestra comunidad, que complementan las metas y las grandes líneas estratégicas del plan previo, que siguen en vigor.
La meta del Programa Gallego de Prevención y Control de la Tuberculosis es reducir la morbilidad y transmisión de la TB, manteniendo la tendencia decrecente de la incidencia de casos de TB, en todas sus formas, favoreciendo el acceso universal a un diagnóstico de calidad y tratamiento efectivo de los enfermos de TB, con el fin de reducir el sufrimiento humano y la carga socioeconómica asociados, mediante la aplicación de acciones efectivas tendentes a proteger y atender con calidad y calidez las poblaciones susceptibles.
Uno de los pilares fundamentales de la lucha antituberculosa es la actuación sobre el entorno familiar y social de cada enfermo. Se sabe que alrededor de veinte personas pueden ser infectadas por cada enfermo bacilífero, y más cuanto más íntima sea la convivencia. De los infectados, en un porcentaje apreciable, del 5 al 20% de las personas, van a desarrollar la enfermedad tuberculosa.
Uno de los factores que contribuyó a la situación actual de la TB en Galicia fue la creación del Laboratorio de Referencia de Micobacterias de Galicia, que hizo posible nuestra incorporación al proyecto global de la OMS de vigilancia de resistencias a los fármacos antituberculosos, y la realización de antibiograma a todos los casos de tuberculosis.
Los trabajadores sanitarios que atienden a personas con TB bacilífera deben conocer el nivel de riesgo de transmisión de la enfermedad y las medidas de control adecuadas para minimizar ese riesgo.