¿Qué significa ser donante?

La única alternativa que tienen muchas personas para seguir viviendo es que otras personas les den una parte de su cuerpo que ya no necesitan. Los enfermos que reciban la donación podrán salvar su vida y recuperar la salud. Decidir ser donante significa estar dispuesto a realizar un acto de altruismo y solidaridad.

 

¿Qué órganos y tejidos se pueden donar?

Los órganos que se pueden donar son: los riñones, el hígado y el páncreas (en la cavidad abdominal); y el corazón y los pulmones (en la cavidad torácica).

Los tejidos que se pueden donar son: la córnea (estructura situada en la parte anterior del globo ocular), la piel, el hueso y los cartílagos y tendones, los vasos sanguíneos (arterias y venas), las válvulas cardíacas, la sangre y los progenitores hematopoyéticos (de la médula ósea, de la sangre periferica, y de la sangre de cordón umbilical), y la  membrana amniótica de la placenta.

Se habla de donación multiorgánica cuando se procede a extraer más de un órgano.

Si se extraen dos o más tejidos, se habla de donación multitejidos.

También existe la opción de la donación total del cuerpo. Las Facultades de Medicina necesitan cuerpos para estudiar la anatomía humana o el desarrollo de determinadas enfermedades. Esta investigación es, a veces, importante para salvar vidas. Si desea donar su cuerpo debe ponerse en contacto con alguna Facultad de Medicina, con el departamento de Anatomía Humana.

 

¿Podría excluir de la donación algún órgano o tejido concreto?

Sí. Usted puede especificar que órganos y tejidos desea donar y cuales no, en la seguridad de que se cumplirán sus deseos.

 

¿Se puede donar algún órgano o tejido mientras se está vivo?

Sí. Los donantes vivos son aquellos que donan un órgano doble como el riñón; una parte del hígado, páncreas o pulmón; o un tejido como la sangre y la médula ósea. La mayoría de los donantes de este grupo son de médula ósea seguidos de los donantes de riñón.

En el caso de la donación en vida, los trasplantados son casi siempre familiares directos de los donantes (padres, hermanos, hijos, etc.).

En España, el riñón que se utiliza para trasplante renal procede en el 99% de los casos de un cadáver humano, y tan solo en un 1% procede de un donante humano vivo. El riñón, a diferencia de los otros órganos (corazón, pulmones, páncreas e hígado), se puede obtener de donantes vivos y sanos porque es una víscera que es par, y se puede vivir exactamente igual con un riñón que con dos riñones. La extracción de uno de los dos riñones que posee un ser humano no le causa merma funcional alguna. Los donantes pueden vivir perfectamente con un solo riñón.

En los países escandinavos, el riñón que se utiliza para trasplante renal puede proceder de un donante humano vivo hasta en un 30%,  mientras que en los Estados Unidos de América este porcentaje supera el 40%.

La sangre que trasfundimos procede siempre de ciudadanos vivos y sanos que voluntariamente y de forma periódica se someten a donación de sangre en hospitales y dependencias acondicionadas para ello.

El trasplante de médula ósea o también denominado trasplante de progenitores hematopoyéticos procede también siempre de vivos. En su mayoría se trata de un autotrasplante (el paciente que dona, y el que posteriormente recibe el trasplante, son la misma persona), esto ocurre en siete de cada diez casos. Se le realiza a pacientes que en su mayoría tienen cáncer, habitualmente cáncer de elementos de la sangre. A estos pacientes se les trata el cáncer con medicamentos que destruyen las células cancerosas, pero que al mismo tiempo lesionan células del organismo que son sanas e imprescindibles para vivir. Estas células sanas destruidas por los medicamentos anticancerosos (quimioterapia) son fundamentalmente las células de la médula ósea, por lo que antes de iniciar al paciente el tratamiento anticanceroso se le extrae su propia médula, y días o semanas después de haber recibido la medicación anticancerosa, cuando ya ha pasado su efecto destructivo, se les trasfunde su médula ósea que había sido previamente extraída.

En un 25% de los trasplantes de médula ósea el paciente que requiere el trasplante no está en condiciones de donar, previamente al tratamiento anticanceroso, su propia médula, debido a diferentes causas. En estos casos la médula ósea se obtiene de otras personas: en un 20% de los casos, de la médula ósea obtenida de un familiar consanguíneo cuya médula sea compatible con el receptor; y en un 5% la procedencia de la médula es de una persona ajena al receptor, habitualmente un desconocido, pero cuyas médulas sean compatibles.

Las donaciones en vida se admiten en la seguridad de que no van a representar ningún problema de salud para el que dona.

Está prohibido que los menores de edad donen órganos en vida, y las donaciones de médula ósea sólo se permiten en las situaciones en que existe una relación genética entre donante y receptor (por ejemplo, hermanos), y siempre previa autorización de sus padres o tutores..

En nuestro país lo habitual es donar tras el fallecimiento.

 

¿De dónde proceden los órganos y los tejidos que se trasplantan?

La mayoría de los órganos que se trasplantan en España y en Europa proceden de cadáveres humanos, prácticamente la totalidad (el 99%).

Los tejidos que se trasplantan, también proceden en su mayoría de cadáveres humanos: la totalidad de las córneas y huesos largos, y la mayoría de los trasplantes de piel, trasplantes vasculares y trasplantes de válvulas.

De algunos animales, y de forma excepcional, se obtienen actualmente tejidos para trasplante en humanos: válvulas cardíacas y piel. De los animales, hoy por hoy, y aunque está en investigación, no se obtienen órganos para trasplante a humanos.