Los
primeros ejercicios recomendados son los pasivos:
Un familiar o el propio paciente con sus manos mueve suavemente el cuello
produciendo flexión, extensión, flexión lateral y
rotación manteniendo la posición que se alcance durante 10-15
segundos. Se deberá comenzar haciendo 3 repeticiones seguidas de cada
ejercicio una vez al día e ir aumentando progresivamente hasta 10
repeticiones de cada ejercicio 2 ó 3 veces al día.
Posteriormente se comenzarán los
ejercicios de movilidad activa:
Son recomendables los movimientos de cuello lentos, que se harán
más amplios poco a poco y sin provocar dolor.
EJERCICIO 1(Para la musculatura extensora cervical) Colocados boca
abajo con los brazos a lo largo del cuerpo levantaremos la cabeza manteniendo
esta postura durante
5-7 segundos. Volveremos a la posición de inicio lentamente.
EJERCICIO 2(Para los flexores cervicales) Colocar la cabeza
doblada hacia delante con doble papada y levantarla
manteniendo la contracción durante 5-7 segundos para luego bajarla
lentamente.
EJERCICIO 3(Fortalecimiento
del romboides) De pie y con los brazos separados del cuerpo y los
codos flexionados, llevaremos los brazos hacia atrás intentando juntar
las escápulas, es decir intentando juntar o acercar los codos en la
espalda.
EJERCICIO 3 (Para los extensores de los brazos).
Nos colocamos boca abajo e intentamos llevar los brazos hacia el techo. Todos estos ejercicios se realizarán
lentamente sin provocar dolor