¿En
qué consisten?
Las hemorroides (coloquialmente “almorranas”) son
dilataciones, parecidas a varices, de las venas situadas en
el recto y en el ano. Suelen estar en relación con el
excesivo esfuerzo para defecar en los casos de estreñimiento
crónico y son muy frecuentes, de tal manera que a partir
de los 50 años prácticamente la mitad de la población
se halla afectada. También son habituales en el embarazo.
Pueden producir dolor, picor y sangrado que se caracteriza porque
la sangre no está mezclada con las heces y ser de color
rojo vivo (a veces sin dolor y el paciente lo nota al limpiarse
y manchar el papel higiénico).
¿Cómo
se tratan?
-
Es fundamental evitar el estreñimiento
y por eso deberá: beber abundantes líquidos, seguir
una dieta rica en fibra (verduras, frutas, legumbres etc) y
evitar el sedentarismo.

-
Deberá acudir al aseo en el momento en que sienta ganas
de defecar, evitando retrasarlo para otro momento.
- Evite realizar un esfuerzo excesivo en la defecación.
Permita que ésta se produzca poco o poco y de forma espontánea.
- Los baños de asiento son muy recomendables para aliviar
las molestias. Consisten en bañar la zona con agua tibia
o fría durante 15-20 minutos, después de la defecación
y varias veces más al día. Asimismo, son convenientes
las compresas húmedas frías, pero nunca se aplicará
hielo de forma directa.
- También pueden ser útiles algunos tratamientos
y pomadas. Pero deberán ser recetadas por su médico
(las composiciones varían y no todas son iguales). Generalmente
se aplican después del baño de asiento y sólo
durante períodos de tiempo cortos porque el abuso puede
producir problemas.
- En ocasiones será necesaria la toma de analgésicos.
Consúltelo con su médico.
- Las exacerbaciones del dolor pueden deberse a complicaciones
como las fisuras o las trombosis hemorroidales. Consúltelas
con su médico.
-
Cuando fracasan las medidas anteriores habrá que plantearse
el tratamiento quirúrgico.
¿Qué
se debe vigilar especialmente?
-
La aparición de
sangrado sobre todo si es la primera vez, o si sufre hemorragias
continuas.
-
El aumento de intensidad
de los síntomas: dolor, picor...
-
Tenga presente que no
todo lo que sangra, duele o abulta en el ano se debe a la existencia
de hemorroides.
Recuerde: evite el estreñimiento y no realice
un esfuerzo excesivo en la defecación.
|
ESTAS MEDIDAS SON RECOMENDACIONES GENERALES. NO DUDE
EN CONSULTAR CON SU MÉDICO. EL PODRÁ MODIFICARLAS
Y AJUSTARLAS A SUS CONDICIONES CONCRETAS.
|